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El Mundo de la Cubierta Vegetal

EL ROBLE Y LA ENREDADERA

En una selva húmeda tropical, cierto día emergió del suelo una plantita. Por primera vez salía a la superficie después de originarse de una semilla; cuando vio a su alrededor, no encontró a otra plantita pequeña, pero sí observó que estaba rodeada de unos árboles gigantescos, uno de los cuales era un frondoso abedul, que le dijo:

La plantita entristecida bajo sus dos hojitas ybse puso a llorar. Un roble ermitaño que se encontraba a su lado le dijo:

La planta empezó a crecer y a crecer, pero su tallo seguía siendo muy delgado. El frondoso abedul burlándose le dijo:

La plantita miró al roble ermitaño buscando una palabra de aliento. El roble ermitaño le dijo:

La plantita con sus hojas un poco amarillentas le respondió:

La planta se enrolló y creció y creció hasta llegar a lo alto y ahí mismo sus hojas empezaron a crecer y ensancharse, reluciendo un color verde como de esmeralda.

A medida que crecía, por su delgado tallo salían raicillas que empezaron a envolverse en el tronco del roble ermitaño.

La plantita, que ahora era muy grande, observó que el roble era más joven cada día y sorprendida por aquel acontecimiento le preguntó:

El roble le dijo entonces:

La plantita muy contenta le agradeció al roble por su ayuda. Entretanto, el frondoso abedul que un día la rechazó, sólo esperaba que ella diera semillas y rogaba que una de ellas creciera a su lado para realizar una simbiosis y así ponerse más frondoso de lo que estaba.

Pero, mientras tanto, apenas si podía sentir envidia de aquel roble ermitaño.

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