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El Mundo del Medio Ambiente
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EL PROGRESO NO LO ES TODO
En
un pueblo cerca de las montañas empezó el desarrollo industrial con la
construcción de una fábrica traída por don Chucho, un hombre muy rico, que
esperaba obtener cuantiosas regalías.
La fábrica se construyó cerca al río según don Chucho porque era el mejor lugar, además no congestionaría el centro del pueblo. La comunidad se creyó el cuento de don Chucho.
Después de un tiempo se empezó a contaminar el agua, las calles se llenaron de basuras porque los camiones que trabajaban en la fábrica dejaron de recogerlas de las casas y la gente, ya acostumbrada a dejar la basura en el lugar donde siempre pasaba el camión, no se percató de su ausencia y por ello el pueblo se convirtió en un gran basurero.
Mientras
tanto don Chucho vivía a sus anchas, pues las regalías le permitieron comprar
varias fincas y algunas casas del pueblo y quería seguir comprando
propiedades,
entre ellas la de Eugenio, una enorme casa construida en épocas de la colonia
y considerada como patrimonio de la región. Un buen día don Chucho llegó
a la casa de Eugenio y le dijo.
Eugenio preocupado por la situación del pueblo decidió escribirle una carta a su tío Cateto, contándole lo que sucedía en el pueblo.
Al mes llegó Cateto y se encontró con su Sobrino. Lo primero que le preguntó su tío fue:
Cateto
convocó a reunión a los habitantes del pueblo. Organizó brigadas de aseo
hasta que logró limpiar las calles de basura; todo lo que se podía
reciclar
se escogió para mandarlo a la ciudad en un camión y los desperdicios
orgánicos
fueron enterrados en un relleno sanitario que habían hecho para tal fin.
Cateto proporciona todos sus conocimientos, y cada uno en su casa se encargó de escoger bien la basura que se producía y de separarla como lo indicó, pero no todo iba tan bien, ahora Cateto tenía que enfrentar al alcalde y tratar de controlar a la fábrica: una tarea muy difícil.
Don Chucho al ver los progresos que había hecho Cateto y valiéndose de artimañas lo hizo citar a la alcaldía, Cateto llegó junto con su sobrino.
En esos momentos llegó a la alcaldía un supervisor del IDEAM, Cateto había enviado una carta a esa institución para que se hiciera presente y tomara asunto en este conflicto.
El
alcalde palideció y se quedó sentado sin balbucear palabra alguna.
Don Chucho sin ninguna explicación fue detenido y mandado al calabozo, la industria fue intervenida y ahora junto a ella funciona una estación metereológica del IDEAM y todo volvió a la normalidad. Cateto fue felicitado por su gran labor y ahora le dicta talleres a su comunidad y a la de pueblos vecinos.