RADIACIÓN SOLAR

Medir la radiación solar es importante para un amplio rango de aplicaciones, principalmente como fuente alternativa de energía en la generación de electricidad y el diseño y uso de sistemas de calentamiento de agua, también en el sector de la agricultura, ingeniería, entre otros, destacándose el monitoreo del crecimiento de plantas, análisis de la evaporación e irrigación, arquitectura y diseño de edificios e infraestructura, implicaciones en la salud (ej. cáncer de piel), modelos de predicción del tiempo y el clima y muchas otras aplicaciones más.

La radiación solar es la energía emitida por el Sol, que se propaga en todas las direcciones a través del espacio mediante ondas electromagnéticas. Esa energía es el motor que determina la dinámica de los procesos atmosféricos y el clima. La energía procedente del Sol es radiación electromagnética proporcionada por las reacciones del hidrógeno en el núcleo del sol por fusión nuclear y emitida por la superficie solar.

La radiación solar nos proporciona efectos fisiológicos positivos tales como estimular la síntesis de vitamina D, que previene el raquitismo y la osteoporosis; favorecer la circulación sanguínea actuando en el tratamiento de algunas dermatosis y en algunos casos estimulando la síntesis de los neurotransmisores cerebrales responsables del estado anímico.